Este texto es la transcripción de un discurso oral espontaneo que escuché de la boca de uno de mis más admirables amigos, hace ya más de 4 años...La más bella y profunda emoción que nos es dada sentir
es la sensación de lo místico.
Ella es la que genera toda verdadera ciencia.
El hombre que desconoce esa emoción,
que es incapaz de maravillarse y asombrarse
está prácticamente muerto.
Ya que lejos de mi vas a estar,
guarda niña, un gentil pensamiento
al que un dia te quiso robar un beso.
El que ama no pide sacrificio,
se sacrifica a sí mismo!
Eso es amor, lo demás son mentiras.
La vida es aquello que nos pasa,
mientras nos esforzamos en hacer lo contrario.
Dios no oye vuestas palabras,
sino cuando él mismo las pronuncia a través de vuestros labios.
La envidia de la virtud hizo a Caín criminal
¡Gloria a Caín!, hoy el vicio es lo que se envidia más.
Aquel que mereció beber el océano de la vida,
merece llenar su copa en vuestra pequeña fuente.
"Yo daría, pero solo a quien lo meresca"...
Los arboles en vuestro huerto no hablan de ese modo!
es la sensación de lo místico.
Ella es la que genera toda verdadera ciencia.
El hombre que desconoce esa emoción,
que es incapaz de maravillarse y asombrarse
está prácticamente muerto.
Ya que lejos de mi vas a estar,
guarda niña, un gentil pensamiento
al que un dia te quiso robar un beso.
El que ama no pide sacrificio,
se sacrifica a sí mismo!
Eso es amor, lo demás son mentiras.
La vida es aquello que nos pasa,
mientras nos esforzamos en hacer lo contrario.
Dios no oye vuestas palabras,
sino cuando él mismo las pronuncia a través de vuestros labios.
La envidia de la virtud hizo a Caín criminal
¡Gloria a Caín!, hoy el vicio es lo que se envidia más.
Aquel que mereció beber el océano de la vida,
merece llenar su copa en vuestra pequeña fuente.
"Yo daría, pero solo a quien lo meresca"...
Los arboles en vuestro huerto no hablan de ese modo!
¿No cabe preguntarse, que utilidad hay en el canto del pajaro?, cantar es su goce... puesto que fue creado para cantar. De la misma forma, ¿no debemos preguntarnos, porqué la mente humana se esfuerza por escudriñar los secretos de los cielos?...
El cielo es tan grande y tan rico en secretos, como lo vemos ahora.
Fabián Andrés Cárdenas Ibáñez, a sus 16 años de edad.
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