viernes, 15 de octubre de 2010

Siempre el mismo sueño...

Escrito por mí en un cuaderno, el miercoles 13 de Octubre de 2010, a las 21:36 hrs.

Siempre el mismo sueño...
Me persiguen para matarme, y tengo que escapar por entre construcciones abandonadas.... ruinas de antiguas civilizaciones rodeadas de exuberante vejetación, todo el mundo es una gigantesca ciudad Maya, inmersa en una selva tropical... El calor y la humedad son cada vez más agobiantes y me pierdo por entre los tuneles y puentes que encuentro... Una música melancólica, triste y a la vez romántica (que me recuerda a Chopin, preludio op. 28 n. 4 para piano) se escucha a lo lejos... como una tonada que anuncia la inminente llegada de un mal... me causa un miedo muy profundo el saber que tarde o temprano me encontraran mis asesinos, que es algo inevitable... ruego hacia mis adentros que mi muerte sea sin dolor...

De pronto, una sucesión de imagenes invaden y estremecenmi mente... veo lluvia y relampagos... lluvia callendo sobre un vidrio... es una ventana... una ventana que palpo fria, y que se me interpone entre yo y un espectáculo surrealista... una mezcla de varios lugares, contradictorios entre sí, es lo que mi campo visual alcanza a distinguir... a la derecha veo a una docena de adolescentes jugando desnudos a una guerra de agua en una especie de baño público romano, con altas columnas de estilo clásico, y de fondo unas preciosas cascadas naturales, como si estubieran desdibujadas del paisaje, escuahos las risas de alegría de los niños que brillan mucho por el sol mañanero que reflejan las gotitas de agua aderidas a sus cuerpos, es el paisaje mas hermoso que he visto en toda mi vida... a la izquierda veo todo lo contrario... violencia por todas partes, una cuidad moderna envuelta en llamas, grandes edificios de concreto en ruinas, como sumergidos en la tierra, y las nubes grises tapan el cielo, salvo por algunos rayitos dee sol que iluminan algunas areas a lo lejos, veo personas agonizando, ensangrentadas, pidiendo clemencia ante sus agresores, el ruido de explosiones y de aterradores gritos enloquecen las ideas que en mi mente se asocian... tengo miedo, mucho miedo... pero al medio de todo, entre los dos paisajes, contradictorios, veo un paisaje tenebroso, la noche lo envuelve todo... hay un niño y un anciano. en el centro de la noche... el niño está llorando, el anciano está furioso... llora pidiendo ayuda, la ayuda de su padre, ¿mi ayuda?... no lo sé... el niño grita, suplica para que no se lo lleven, ¿adónde?... no lo sé... me doi cuenta que es una súplica de auténtica desesperación, como la de un condenado a muerte... el viejo al parecer lo está raptando, y el niño no quiere que se lo lleven... la música clásica suena cada vez más fuerte y sorpresiva, hasta convertirse en una tormenta de estallidos entre violínes, bajos, tambores y un piano de compáses apocalípticos...

Ese niño necesita una familia, a un padre y una madre que lo quieran, que lo protejan... el niño está expuesto ante la crueldad del mundo exterior, se siente en absoluta indefension... Ese niño está encerrado en lo más profundo de mi ser, y sufre... sufre porque yo no le brindo los cuidados que necesita... del amor que necesita... palabras y actos de amor... ese niño es como mi hijo, mi hijo que aún no nace... y que solo nacerá cuando yo encuentre a su madre... ese mismo niño que estaba encerrado en mi madre y mi padre... los que alguna vez fueron dos adolescentes inocentes, con su amor propio ofuscado, retenido y a la espera de una fantasía infantil... una magnífica utopía de las más entrañable inocencia...

El deber de todo hombre es encontrar a la madre de ese niño... el deber de toda mujer es encontrar al padre de esa niña... que hay en su interior... esa niña que reclama por cariño, por nuestro auxilio... esa niña que dice "porfavor, quiero salir de aquí, ayúdame, porfavor ayudame, tengo miedo... quiero salir de esta aterradora prisión llena de sombras, lluvia y ancianos pervertidos... quiero ser libre y encontrar a mi familia".

Nuestro deber es permitir que ese niño se libere de nuestra mente y nuestro cuerpo adiestrados... y llegue por fin al encuentro con su familia, que no es otra cosa que otro niño, encerrado como él, en el cuerpo de una persona adulta... es como su hermano, su mejor amigo, su eterno acompañante... con quien puede fusionarse, regresar al origen, para así continuar ese ciclo vital que permite nuestra existencia como seres humanos.

Al final, ese niño esta compuesto por muchos niños... mi amor esta compuesto por la acumulación de muchos amores que han hido fusionandose de generación en generación... Soy nada menos que el resultado de miles de vidas pasadoas, de miles de actos bellísimos, actos de locura, de aprecio, sufrimiento, desesperación, valentía, cobardía, e inocencia... Soy el resultado de todos los esfuerzos que hicieron esos seres humanos por liberar a esos niños abandonados en la más aterradora soledad... de sus frases estoy hecho, y lo que el mi niño me pide es compasión... Mi dolor es su dolor, su felicidad es mi felicidad... el dolor de su madre es el que yo debo apaciguar... para que ella pueda apaciguar el mío... para que su niña sea por fin liberada, su niña que aún no nace, esa niña que sufre ante un mundo hecho de prohibiciones y resentimientos... esa niña que llevas dentro y que necesita del cariño de mi hijo.

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